En varias zonas de España hay restricciones de agua activas por la sequía ahora mismo, y varios ayuntamientos han prohibido expresamente rellenar piscinas privadas. Las previsiones apuntan a que estas restricciones se mantengan durante el inicio del otoño en las zonas más afectadas. Si vives en una de ellas, o simplemente quieres reducir el consumo de tu piscina por responsabilidad, hay un dato que cambia bastante el panorama.
La mayoría del agua no se va por usarla, se evapora
Cuando la piscina baja de nivel, lo primero que se piensa es en fugas o en salpicaduras de los bañistas. En realidad, la evaporación es la causa principal: una piscina descubierta puede perder varios litros por metro cuadrado al día solo por contacto directo entre el agua y el aire, más cuanto más calor y viento haga.
Eso significa que, aunque nadie se bañe, una piscina destapada sigue perdiendo agua constantemente — justo el tipo de consumo "invisible" que más cuesta justificar cuando hay restricciones activas.
Cubrir la piscina reduce la evaporación entre un 90 y un 95%
Es un dato consistente en varias fuentes del sector: una cubierta física, al separar el agua del aire, corta la evaporación de forma drástica — entre el 90% y el 95% según las condiciones. No es una cifra exacta y universal (depende del clima y de cuánto tiempo esté cerrada), pero la barrera física es, con diferencia, la medida más efectiva frente a otras alternativas como los productos químicos reductores de evaporación.

En la práctica: menos evaporación significa menos agua que reponer, y menos agua que reponer significa que resulta mucho más fácil mantenerte dentro de los límites que marque tu ayuntamiento si tu zona tiene restricciones — o simplemente gastar menos si no las tiene pero quieres ser responsable con el consumo.
Además, menos agua nueva es menos energía y menos químicos
El agua que se evapora hay que reponerla con agua nueva, normalmente más fría, que en piscinas climatizadas obliga a gastar más energía para volver a calentarla. Y cada litro nuevo diluye el tratamiento químico del vaso, lo que implica dosificar más producto. Reducir la evaporación no es solo una cuestión de litros: también repercute en el gasto energético y en el mantenimiento.
Cada ayuntamiento regula sus propias restricciones, y no todas las zonas de España están afectadas por igual. Si tienes dudas sobre las normas concretas de tu municipio, consulta el bando o la ordenanza municipal — nosotros te podemos ayudar con la parte de reducir tu consumo, pero la normativa local la marca tu ayuntamiento.
¿Cuál de los tres modelos ayuda más en este caso?
Los tres —Desmontable, Rígida Móvil y Plegable Automática— reducen la evaporación igual de bien una vez cerrados. La diferencia está en cuánto la vas a usar: si tu piscina se abre y cierra varias veces al día, la rígida móvil o la plegable automática hacen que dejarla cerrada la mayor parte del tiempo sea mucho más cómodo, precisamente cuando más agua se ahorra.
Reunimos esta y todas nuestras guías en un solo sitio: guía completa de cubiertas transitables.